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Historias que nos cambian.

Yo no sé que es el amor, de qué se compone y exactamente que debe sentirse...pero si te duele algo, coges su mano y el dolor desaparece...eso señores, no sé si es amor o no, pero es mágico. Y es así como uno piensa en todas las catástrofes si él o ella no está en sus vidas, ¿que sería perderle/a? Nos horroriza tanto que sufrimos hasta antes de tiempo. Nos fascina, brillamos como diamantes, nos subimos a la noria o a la montaña rusa, nos columpiamos fuerte, nos quitan lo bailao, nos sacudimos la cara contra la almohada porque por fin, los sueños son reales. Que alguien te descubra un mundo nuevo es apasionante pero si alguien hace que vivas cada día como si fuera el último..eso, eso no tiene precio.

Sin saberlo quizá desperdiciamos tiempo pesando en lo malo, quizá después ganemos por si acaso ocurre y así estemos más preparados. Deben saber algo, no es el fin del mundo si él o ella no está. Hay vida después de él. Lo siento, porque hasta a mí me cuesta aceptarlo ya que no recuerdo lo que era la vida antes sin él. Pero puedo vivir sin ese él, sinceramente no quiero. No quiero desvelarme sin tenerlo a mi lado, no quiero llorar sin saber a quién de verdad me va a dar un abrazo sincero, no quiero reír sin sus tontos chistes, no quiero pensar que estoy bien si él no me lo dice a cada momento. Estais pensando en alguien especial, lo sé. Bueno, si no es así, ya lo descubrireís. Si es así, enhorabuena, parece un/a buen/a candidata/o al amor de vuestra vida.

Siempre hay una historia que nos marca. Nos cambia. Los que no creían en el amor verdadero, creen, los que tenían miedo simplemente dejaron de sentirlo. Se convierte en una sonrisa ladeada. En un "estoy respirando y sienta fénomenal". Yo no sé que es el amor, solo sé que si el dolor físico y más que nada mental puede desaparecer con coger su mano...eso senores, repito, es CELESTIAL. 

Comentarios

  1. Me encanta. El amor, ese gran e impredecible desconocido que siempre guarda un as en la manga... Nos seduce, y no sabemos ni su nombre... Dejarnos llevar es una opción, relativizar las cosas... Recordar cómo sorprenderse, sorprenderse de algo tan banal y sencillo como la vida... Ahí surge el amor, la magia, esos hechizos de los que a veces tomamos consciencia de que ocurren... Miradas electrizantes, besos somníferos, caricias que hacen aparecer sonrisas de la nada... Me encanta esta entrada. Mi favorita desde ahora :)

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Te juro que intento luchar. No es sencillo. Solo siento que soy patética.
Quiero estar a la altura pero nunca seré como ella. No hace falta ya lo sé, y que soy yo y ya está, también.
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No digo te quiero sin sentirlo. Resulta asfixiante pensar que me olvidarás por no venir.
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Lo siento, me tropiezo muchas veces. Forma parte de lo que soy. No quiero ser como muchas. Quiero a un chico que valga por todos los que existan el mundo.


Lorena Lupión Alabarce~

Todo el mundo tiene cicatrices. Todos tienen heridas. Normalmente decimos que se trata de ser fuertes, de seguir adelante, de OLVIDAR. Las personas que no consiguen hacer eso son tildadas de débiles, de tristes. Les echamos la culpa, como "bueno, tú te empeñas en seguir así". No es del todo así.

Aquí no hablo de fuertes o de débiles. No hablo de más o menos dolor. No hablo de si son más importantes las enfermedades mentales o las físicas, porque creo que ni siquiera el mundo debería hacerse ese debate.  No hablo de errores ni de aciertos. Hablo de lo que hay. De lo que tenemos. De lo que somos. Hablo del derecho a la libertad de expresión. Hablo de HABLAR ante las dudas, ante los problemas. Hablo de que hace dos años que te fuiste. Nos dejaste el dolor que sentías, con el que creías que así vencerías. Dejaste una herida que nunca será cerrada. Esa, NUNCA será cerrada. Tus padres te echan de menos. Vi a tu madre hace un año. Estaba perdida y lo sigue estando. Nunca se recupera…

2 años más tarde.

¿Has sentido que sobras? No de un lugar, un sitio, de un grupo de amigos, con tu pareja, familia. Sino de la vida.


Justo ahí. El momento en que miras a ambos lados lados y desaparece lo que conoces. En el que la gente es extraña y no te entiende. ¿Te ocultas? ¿Se ocultan? ¿Conoces el vacío? Será tu perdición.

¿Has jugado? A tu juego. A la mentira. A la sonrisa fingida. Al tengo miedo, ¿a qué? No has estado en níngún precipicio, pero no lo necesitaste para sentirte caer. Y caer es jodidamente metáforico. Puedes caer cuando estás en la calle. Cuando estás en el super. En el baño. En la cocina, al lado de tus calorías. En el sofá. En casa de una amiga. En una graduación que todos esperan expectantes. En una boda. En el fondo del mar. En la piscina. En una reunión. En una cita. En un beso. En navidad.

Puedes morir por dentro, que tus entrañas se llenen de hemorragias que no puedas parar al mantener simplemente la puta boca cerrada. Dirás que tienes miedo, que te sientes mal. Vas a pedir a…