Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2014

Maldita sea.

5.9

Voy cosiendo números que podrían haberme dado la vida entre mi pelo. Relato sus poemas, las formas de conseguir llegar a la meta. Y ahí esta, esa sensación, la perdición de una mirada inquieta, la mía. El oscuro casi negro de los ojos que miran, que miran un 5.9. 

Yo no puedo ser/no debo ser un 5.9. Valgo más que un 5.9. A menudo da igual lo que te esfuerces, porque esa gente no ve tu lucha, tu ilusión, tu sangre en cada herida. No miran con ojos de enamorado, porque no enamoro. No les seduzco, no les formo un strepptease. Una siente que no importan las veces que firmes con tu nombre y DNI. No eres capaz. Vives con una ilusión ciega, un destino perseguido, y una alegría descomunal que te llevan a la decepción. Entonces, piensas ¿no soy lo suficiente?.

Y vuelves los años hacia atrás, como flash-back. Me aterrorizo y ni siquiera un abrazo puede sacudir el polvo de mi cuerpo. Soy un número más, una chica buena pero no lo suficiente, quizás piensan que no me esfuerzo, o que debería estudi…

R con R.

Con o sin ti. Soy libre. Con o sin ti. Me mantengo fuerte. Con o sin ti. Soy importante.

Dejando atrás el infinito destello de la luz de la estrella fugaz que dejaste. Que con o sin vosotros, yo no puedo ser mala persona. No he venido al mundo a ser nada. No me siento por sentarme. No me imagino de tu mano por casualidad. No puedo no valer nada, porque ya valgo desde el momento en que veo la luz de la lámpara enorme del operatorio. Somos personas. Existimos porque debe ser así. Tu existencia es tan importante y especial como otra cualquiera.

De ti depende el tiempo y el lugar. Invocamos a dioses que nos llenen de libertad. Invocamos a almas para que nos ayuden a salvarnos. No podemos ser salvados. Si no quieres salvarte, no vas a salvarte. Y tú, sí, tú la persona que está leyendo esto, tú vales, tú que has soportado lo insoportable, tú que has luchado contra monstruos por tu princesa. Tú, que tienes todas las oportunidad en la manga de tu camisa. Tú, que tienes el poder y la fuerza pa…