Ir al contenido principal

De Motril a Madrid.

Está sonando un piano y acabo de empezar.
Llevo semanas y no me sale expresar,
que me encantaría poder ir hacia atrás.
Otra vez esa playa, otra vez tu ciudad,
otra vez tus ojos, y otro abrazo más.
Y de nuevo, estoy perdida,
como si todo fuera ya mentira.
Me acurruco en tus recuerdos,
mataría por todos ellos,
sentir tus te quieros y tus echo de menos.
Pobre mi corazón, que falta tiempo.
Que la vida es larga, cállate y cuida de los que amas.
 El tiempo se va, mañana no estoy,
mañana no estarás.
Decirte lo mucho que lo siento,
solo intentaba callarme los miedos.
A que te marches, a que tu silencio
sea el debate,
que me mantenga despierta.
Y estoy de nuevo, sonriendo,
riendo, como si fueras el dueño,
de cada sueño, sabía al conocerte
que te llevaría dentro.
Un año después, y aquí me tienes.
Dijiste que era lo mejor que te había ocurrido,
soltando un te quiero tan cierto,
me hiciste olvidar el dolor en ese momento.
Y es muy fácil,
solo te estoy sintiendo a más de 400.
Y si supiera saber describir esto,
diría que Lorena no es Lorena,
es una chica ojeras, chica de 10
¿recuerdas?
Te di todo lo que le di a nadie.
Te abrí, las puertas para que entrases
y las cerraste.
Te quedaste.
Te he querido tanto, que hasta se me ha notado.
No me da verguenza expresarlo,
aunque te equivocaras, fallaras, y tus defectos,
te he querido siempre a pesar de todos ellos.
No somos perfectos y eso me ha gustado.
Cuidaba de la pulsera como un bien preciado.
No tengo más para decir que aunque estés muy lejano,
estás invitado a ver en directo mi sonrisa.
Todo este tiempo solo he podido ver todo lo bueno.
Lo verdadero.
Me siento basura cada vez que pienso
en todos los pequeños textos.
El primer abrazo fue en aquel hospital
donde hace 20 años podía haberme muerto.
Que le jodan al mundo, te he visto
superar la mierda en la que muchos se han quedado.
En cada tramo, hay un beso,
Un abrazo.
No vas a encontrarme, por ninguna parte.
2 de cada 10 y lo entenderás más tarde.
No te gusta sonreír, pero miras sonriendo.

No te gusta sonreír, pero miras sonriendo.
No te gusta sonreír, pero miras sonriendo.
No te gusta sonreír, pero miras sonriendo.

Sigue sonando un piano,
era la grabación que hace tiempo
me estabas tocando.
Todo esto venia a cuento,
solo para decir que te echo de menos.


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Te quedarías conmigo pase lo que pase?

Te juro que intento luchar. No es sencillo. Solo siento que soy patética.
Quiero estar a la altura pero nunca seré como ella. No hace falta ya lo sé, y que soy yo y ya está, también.
Yo no tendré unos ojos grandes y azules nunca.
No seré lo suficientemente bonita o delgada o algo más perfecta.
Las cosas que me dices son solo palabras que vuelan...que se me escapan entre los dedos.
Esto es difícil para mí porque siento que una vez más voy a volver a ser tan gilipollas que voy a caer.
No digo te quiero sin sentirlo. Resulta asfixiante pensar que me olvidarás por no venir.
Estoy cansada, JODER. ¡QUIERO QUE ALGO SALGA BIEN DE UNA PUTA VEZ!

A lo mejor, yo no me lo merezco y por eso no lo encuentro. A lo mejor no eres tú. A lo mejor no hay nadie para mí. A lo mejor no es nada.



Lo siento, me tropiezo muchas veces. Forma parte de lo que soy. No quiero ser como muchas. Quiero a un chico que valga por todos los que existan el mundo.


Lorena Lupión Alabarce~

Todo el mundo tiene cicatrices. Todos tienen heridas. Normalmente decimos que se trata de ser fuertes, de seguir adelante, de OLVIDAR. Las personas que no consiguen hacer eso son tildadas de débiles, de tristes. Les echamos la culpa, como "bueno, tú te empeñas en seguir así". No es del todo así.

Aquí no hablo de fuertes o de débiles. No hablo de más o menos dolor. No hablo de si son más importantes las enfermedades mentales o las físicas, porque creo que ni siquiera el mundo debería hacerse ese debate.  No hablo de errores ni de aciertos. Hablo de lo que hay. De lo que tenemos. De lo que somos. Hablo del derecho a la libertad de expresión. Hablo de HABLAR ante las dudas, ante los problemas. Hablo de que hace dos años que te fuiste. Nos dejaste el dolor que sentías, con el que creías que así vencerías. Dejaste una herida que nunca será cerrada. Esa, NUNCA será cerrada. Tus padres te echan de menos. Vi a tu madre hace un año. Estaba perdida y lo sigue estando. Nunca se recupera…

2 años más tarde.

¿Has sentido que sobras? No de un lugar, un sitio, de un grupo de amigos, con tu pareja, familia. Sino de la vida.


Justo ahí. El momento en que miras a ambos lados lados y desaparece lo que conoces. En el que la gente es extraña y no te entiende. ¿Te ocultas? ¿Se ocultan? ¿Conoces el vacío? Será tu perdición.

¿Has jugado? A tu juego. A la mentira. A la sonrisa fingida. Al tengo miedo, ¿a qué? No has estado en níngún precipicio, pero no lo necesitaste para sentirte caer. Y caer es jodidamente metáforico. Puedes caer cuando estás en la calle. Cuando estás en el super. En el baño. En la cocina, al lado de tus calorías. En el sofá. En casa de una amiga. En una graduación que todos esperan expectantes. En una boda. En el fondo del mar. En la piscina. En una reunión. En una cita. En un beso. En navidad.

Puedes morir por dentro, que tus entrañas se llenen de hemorragias que no puedas parar al mantener simplemente la puta boca cerrada. Dirás que tienes miedo, que te sientes mal. Vas a pedir a…