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Me he detenido demasiadas veces en tu sonrisa. Es una locura mirarte y sentir cada día que podría vivir mi vida junto con esos ojos miel/verdes que tu madre y tu padre te han dado. Olvido como se respira, intento recordármelo a mí misma cuando pasa mucho tiempo. He calculado lo que me cuesta quitar mi mirada de ti. Los segundos se hacen eternamente valiosos a tu lado. Tu voz sería la única melodía que no estamparía contra la pared por las mañanas temprano. Solo saber que me abrazo a ti, hace que mi piel se erice. Pitufo, soy feliz. Hoy realmente no sé qué sería sin ti. Sin tus constantes ánimos y ganas de verme sonreír. Sin los besos que me hacen volver a vivir. Una parte de mí está muy asustada, no voy a mentir. Esta tremendamente asustada por si acaso huyes, o te marchas o haces algo que me haga llorar hasta que mis mejillas estén totalmente negras. Pero resulta impresionante saber y además estar convencida de que no te iras. Lo…espectacular es que te quedas. Siempre, y eso, para que engañarnos, me enamora con más y más intensidad. También resulta increíble que la gente adulta te diga que con 16 o en sí, en la adolescencia, se ama pero no se ama bien o no se sabe que es. No sé, quizás no pueda decir que tal persona será el amor de mi vida, esas cosas nadie las sabe. Pero sé que estoy profundamente enamorada y nadie puede quitarme eso.

Voy a contemplar tu risa, enamorarme de ti día tras día. A luchar por tu sonrisa, a sentirme hermosa en tus caricias. A levantarme tras cada caída. A mirar tus defectos y admirar mi indiferencia ante ellos. A desear con anhelo tus besos. Mis subidas al cielo.

No seré tu princesa. No porque no te quiera sino porque yo no quiero ser princesa. No pertenezco a la realeza. A menudo la palabra princesa se atribuye a ser perfecta. Y yo aunque tú me lo recuerdes día y noche, no lo soy. Ni quiero. Adoro mis defectos porque me hacen ser yo. Adoro tus defectos porque te hacen ser tú. Adoro esa forma de hacerme sentir especial. Tan única…como durante tanto tiempo luché por ser. Es mágico.
Tampoco quiero que seas perfecto. La perfección no está en ninguna parte. Es verdad que si existiera, seria toda para ti. ¿Recuerdas cuando nos hicimos fotos en aquel sitio que es solo nuestro, por primera vez? ¿Recuerdas ese beso, que cambio no solo mi forma de pensar y lo que creía en esos momentos, sino mi vida?. Son muchos los momentos, instantes en la vida, importantes que pasan muy rápido. Hay que saber apreciarlos, disfrutarlos. Vivirlos.

A veces me quedo mirando la habitación cuando el sol entra por la ventana y me imagino una vida entera a tu lado. No es una vida fácil, pero en ella soy feliz. Soy feliz a tu lado

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¿Te quedarías conmigo pase lo que pase?

Te juro que intento luchar. No es sencillo. Solo siento que soy patética.
Quiero estar a la altura pero nunca seré como ella. No hace falta ya lo sé, y que soy yo y ya está, también.
Yo no tendré unos ojos grandes y azules nunca.
No seré lo suficientemente bonita o delgada o algo más perfecta.
Las cosas que me dices son solo palabras que vuelan...que se me escapan entre los dedos.
Esto es difícil para mí porque siento que una vez más voy a volver a ser tan gilipollas que voy a caer.
No digo te quiero sin sentirlo. Resulta asfixiante pensar que me olvidarás por no venir.
Estoy cansada, JODER. ¡QUIERO QUE ALGO SALGA BIEN DE UNA PUTA VEZ!

A lo mejor, yo no me lo merezco y por eso no lo encuentro. A lo mejor no eres tú. A lo mejor no hay nadie para mí. A lo mejor no es nada.



Lo siento, me tropiezo muchas veces. Forma parte de lo que soy. No quiero ser como muchas. Quiero a un chico que valga por todos los que existan el mundo.


Lorena Lupión Alabarce~

Todo el mundo tiene cicatrices. Todos tienen heridas. Normalmente decimos que se trata de ser fuertes, de seguir adelante, de OLVIDAR. Las personas que no consiguen hacer eso son tildadas de débiles, de tristes. Les echamos la culpa, como "bueno, tú te empeñas en seguir así". No es del todo así.

Aquí no hablo de fuertes o de débiles. No hablo de más o menos dolor. No hablo de si son más importantes las enfermedades mentales o las físicas, porque creo que ni siquiera el mundo debería hacerse ese debate.  No hablo de errores ni de aciertos. Hablo de lo que hay. De lo que tenemos. De lo que somos. Hablo del derecho a la libertad de expresión. Hablo de HABLAR ante las dudas, ante los problemas. Hablo de que hace dos años que te fuiste. Nos dejaste el dolor que sentías, con el que creías que así vencerías. Dejaste una herida que nunca será cerrada. Esa, NUNCA será cerrada. Tus padres te echan de menos. Vi a tu madre hace un año. Estaba perdida y lo sigue estando. Nunca se recupera…

2 años más tarde.

¿Has sentido que sobras? No de un lugar, un sitio, de un grupo de amigos, con tu pareja, familia. Sino de la vida.


Justo ahí. El momento en que miras a ambos lados lados y desaparece lo que conoces. En el que la gente es extraña y no te entiende. ¿Te ocultas? ¿Se ocultan? ¿Conoces el vacío? Será tu perdición.

¿Has jugado? A tu juego. A la mentira. A la sonrisa fingida. Al tengo miedo, ¿a qué? No has estado en níngún precipicio, pero no lo necesitaste para sentirte caer. Y caer es jodidamente metáforico. Puedes caer cuando estás en la calle. Cuando estás en el super. En el baño. En la cocina, al lado de tus calorías. En el sofá. En casa de una amiga. En una graduación que todos esperan expectantes. En una boda. En el fondo del mar. En la piscina. En una reunión. En una cita. En un beso. En navidad.

Puedes morir por dentro, que tus entrañas se llenen de hemorragias que no puedas parar al mantener simplemente la puta boca cerrada. Dirás que tienes miedo, que te sientes mal. Vas a pedir a…